PREGUNTAS & RESPUESTAS

Algunos países atribuyen el privilegio de ser los primeros en avistar el Continente Antártico a uno de sus expedicionarios: Inglaterra al explorador Bransfield, Estados Unidos a Palmer y Rusia al marino Bellingshausen. Sin embargo, lo cierto es que no se sabe con seguridad quien fue el primer hombre en descubrir estas tierras y hielos, aunque es probable que sea algún desconocido cazador de focas o ballenas de principios del siglo XIX.

Roald Amundsen, el explorador Noruego que protagonizó una dramática carrera por llegar al Polo sur con el capitán de la marina Británica Robert F. Scott, fue el primer hombre en poner el pie sobre el polo sur de la tierra, el 14 de Diciembre de 1911. La expedición de Amundsen regresó a salvo, pero Scott y sus 4 hombres fallecieron de agotamiento y congelados a 18 kilómetros de su campamento base.
A nadie. Ningún país tiene títulos de posesión sobre el continente Antártico. Algunos países mantienen reclamos sobre algunas porciones de este continente, pero no están reconocidas por la comunidad internacional. La firma del Tratado Antártico en 1959 zanjó el problema de los reclamos territoriales, declarando a la Antártida un continente abierto a todos los países que demuestren su interés por utilizarlo, pero sólo con fines de investigación. Hoy en día, la Antártida es "administrada" por un grupo de 32 países llamados Consultivos, uno de los cuales es el Perú. Las decisiones que se toman para la administración de este continente, se adoptan en las reuniones consultivas anuales de los países miembros, la última de las cuales se realizó en Lima en 1999.
Hoy se conoce que la Antártida juega un rol muy importante en la regulación del clima de la Tierra, y por tanto, los países que estamos más cercanos a ella tenemos un genuino interés en que se mantenga a la Antártida en su estado natural, libre de contaminación y de la explotación de sus recursos naturales. Los recursos minerales que existen en la Antártida son los mismos que existen en el Perú, y por tanto su explotación afectaría los precios de nuestras exportaciones mineras con el consecuente daño a nuestra economía. El Perú, siendo miembro consultivo puede velar por estos intereses evitando que se exploten estos recursos. Existen además, otros factores de orden geopolítico que determinan la necesidad de que el Perú se mantenga como un miembro pleno del Tratado Antártico para defender sus intereses.
El Tratado Antártico es el documento que regula las actividades que se realizan en los paises que realizan labores cientificas en ese continente. Fue firmado en 1959 y entro en vigor en 1961 Siendo Estados Unidos el país depositario de este Instrumento Internacional. Los 32 países que integran el Tratado Antártico son llamados Consultivos, y existen otros paises que son llamados Adherentes. Los Consultivos, entre los cuales se encuentra el Perú, son aquellos que realizan actividades Antárticas en forma permanente y por lo tanto participan en la toma de decisiones que determina la administración de la Antártida. La Antártida tiene la condición excepcional de no haber estado habitada por ninguna población nativa, por lo que no hay nación que tenga reclamos territoriales internacionamente reconocidos. Actualmente el Tratado Antártico se han derivado una serie de instrumentos como La Convención para la Protección de Recursos vivos Antárticos, la Convención de las Focas, la de protección de recursos minerales Antárticos y recientemente el Protocolo al Tratado Antártico sobre protección del Medio Ambiente, también llamado Protocolo de Madrid.
Antes de la firma del Tratado Antártico, hubo un ambiente de favorables expectativas en torno a que el Perú, tenga un espacio físico en el continente antártico. Así, tanto especialistas, historiadores e intelectuales peruanos coincidieron en la perentoria necesidad de que se proceda a la realización de las gestiones pertinentes para que el Perú tenga una presencia física en la Antártida, durante una Declaración de la Asamblea Constituyente. En esta línea, en abril de 1980, el Perú se adhiere al Tratado Antártico y, en noviembre de 1981, el Congreso de la República aprueba la adhesión del Perú al Tratado. Estos primeros pasos generaron una intensa actividad de varias instituciones nacionales, de similar interés por su preponderante vinculación con la Marina de Guerra del Perú. Es entonces que la Institución, ve la urgencia de constituir una Expedición Científica, para lo cual en primera instancia envió a destacados oficiales en expediciones a otros países para ganar experiencia en la navegación antártica y, a la vez, una esmerada atención y planeamiento para aplicarlo en la Primera Expedición. Finalmente, en 1987 el gobierno peruano aprobó la realización de la Primera Expedición Científica y encargó a la Marina de Guerra su ejecución. El primer viaje histórico que se realizó a bordo del buque de investigación científica Humboldt entre los meses de enero y marzo de 1988, se constituyó en el primer hito memorable de los viajes antárticos del Perú. Se procedió después a la construcción de la Estación Científica Antártica Machu Picchu (ECAMP), a cargo del Ejército Peruano, que en 1989 fue determinante para que el Perú fuera reconocido como miembro Pleno o Consultivo del Tratado Antártico, situación que se mantiene hasta la fecha gracias a las permanentes actividades científicas que realiza el país en ese continente. Desde la Vigésima Quinta Campaña Científica del Perú a la Antártida (ANTAR XXV), el Estado Peruano ha considerado de imperativa necesidad la innovación tecnológica, es así que el buque precursor, el querido “Humboldt” cediera la posta al Buque Oceanográfico con capacidad Polar, el más moderno de su clase en la región del Pacífico denominado BAP Carrasco (BOP-171) unidad que, por su desplazamiento, capacidad y autonomía como plataforma científica y logística, permitirá al país cumplir a cabalidad sus compromisos con la Comunidad Antártica, haciendo ratificar la real presencia peruana en este continente, determinación del Estado que se inscribe en la Política Nacional Antártica.